BENEFICIOS FÍSICOS

Mejora la resistencia cardiovascular, aumenta la fuerza, resistencia y tono muscular. Mejora considerablemente la flexibilidad. Aumenta la coordinación de movimientos. Mejora el equilibrio estático y dinámico. Mejora los reflejos y la velocidad de reacción. Se adquiere habilidad de coordinar los movimientos con la respiración. Las técnicas se adaptan al practicante. No se requiere forma física previa ni cualidades especiales.

BENEFICIOS PSICOLÓGICOS

Mejora la autoconfianza. Conocimiento de uno mismo y de nuestros límites. Superación de los propios límites. Mejora la concentración. Ayuda a desconectar de los problemas diarios. Se aprende el control mental y la gestión de emociones. Mejora el control y gestión del estrés. Ayuda a relajarse y auto relajarse en situaciones de estrés.

BENEFICIOS SOCIALES

Mejora las relaciones puesto que se practica todos con todos, independientemente del nivel y del sexo. crea un muy buen ambiente de trabajo, ya que la práctica se fundamenta en el respeto mutuo y en la confianza del compañero. La práctica en común y el contacto físico durante la realización de las técnicas, hace que se estrechen lazos entre los alumnos. este ambiente se extrapola fuera de la práctica; los grupos de Aikido se caracterizan por ser gente que no se conforma solo con relacionarse dentro del tatami.

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NUESTRAS CLASES

Jóvenes y adultos: lunes – miércoles y viernes de 20:00 a 21:30 hrs.

Oscar Ubilla B.

Sensei 2° Dan
Cel: (+56) 9 6416643
Email: oubilla@takemusulaserena.com
Javiera Méndez M.
Sensei 2° Dan
Cel: (+56) 9 78484329
Email: jmendez@takemusulaserena.com

Entrevista con Javiera Méndez, 2do Dan

 

Javiera entrena Aikido desde los 15 años. Comenzó practicando en La Serena, primero con Sensei Eduardo Guerra en Taiyo No Kokoro y luego con Sensei Oscar Ubilla, en el Club de Aikido Takemusu, siendo los dos únicos dojos en los que se ha forjado como aikidoka. 

¿Cómo fueron tus inicios practicando? ¿Cómo llegaste al Aikido?

 

Supongo que llegué por la típica búsqueda de la mujer que quiere defenderse, que quiere demostrar que igual es fuerte, o que es igual de fuerte que los hombres. Pero eso fue cambiando con el tiempo, ese objetivo se modificó y después se volvió algo más divertido.

La práctica se volvió algo más natural y fui descubriendo otras cosas, como trabajar con la calma, encontrar el desequilibrio, no usar fuerza, etc. Es fácil recurrir a la violencia y hacer daño, pero es difícil lograr una sensibilidad que permita encontrar el desequilibrio en el otro y controlar la situación, eso es lo divertido, eso es lo que me gusta del Aikido.

 

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